A pesar del tamaño tan pequeño de los Agapornis pueden llegar a hacer virguerías, mucha gente les llama perritos con plumas… Muchas de estas virguerias son fruto de la naturaleza juguetona de los agapornis, pero otras son fruto del adiestramiento y la constancia en el entrenamiento.
Son muy listos, siempre están alerta para ver la próxima trastada que van hacer, te quitará un lápiz, beberá agua de tu vaso, se te posara sobre la cabeza, te picara los papeles… son muy juguetones.